El martes congregó a docenas de paseantes en el Paseo de la Zurriola y ayer, miércoles, en el Boulevard. Yldor Llach querría seguir amenizando las tardes donostiarras con su arte, su bicicleta y buen humor, pero el mal tiempo le juega en contra. «Lo bueno de esto es que si de repente deja de llover puedes salir y montar un espectáculo, pero ya veremos», contó a Donostitik.
El barcelonés permanecerá hasta el domingo en Donostia y, en contra de lo que parece, no está aquí por trabajo, sino porque está haciendo un curso de perfeccionamiento en ¡Hola! Circo en Ibaeta. «En realidad estoy de vacaciones, pero hay que aprovechar. Por la mañana tengo clase, por la tarde doy un espectáculo y después me voy a cenar».
Tanto en la Zurriola como en el Boulevard se lució sobre su bici, pero además de sorprender con su habilidad también logró muchas risas interactuando con el público.
Es la primera vez que este artista actúa en Donostia, pero conoce Irun de sus tiempos de piragüista, que es el mundo de donde viene.
Hace diez años Yldor Llach se metió de lleno en el circo y comenzaron las giras tanto en recintos cerrados como al aire libre. Y entre gira y gira, como estos días, anima por unos minutos algún rincón de la ciudad donde recala. «La diferencia es que la calle es cruda y hay que lucharla mucho. De repente aparece un coche como ha ocurrido esta tarde. Además la gente no viene a ver el espectáculo, hay que pararla», comentó Llach al término del espectáculo, contento y visiblemente cansado.
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