LAS PENAS: “DONOSTIA SE ESTÁ QUEDANDO SIN BARES DE ROCK”

Acaban de presentar con éxito su LP de debut, “Sin  Dolor”, en Dabadaba. Las Penas hablan sin pelos en la lengua sobre música, sus influencias y lo que más (y menos) les gusta de la ciudad. Fotos: Paletogram

 

Aún les dura el subidón del concierto celebrado el pasado 12 de junio en la sala Dabadaba. En el marco del festival Dock Of The Bay, el grupo donostiarra de espíritu sixties se metió al público en el bolsillo durante la presentación de su primer LP, “Sin Dolor“. María (voz principal, teclados), Adriana (guitarra, coros), Saioa (batería, coros), Mikel (guitarra, coros) y Pedro (bajo) tratan de asimilar el éxito de su actuación, mientras preparan ya una gira que de momento les va a llevar a Madrid el próximo 10 de julio, Cantabria y Pau, entre otros lugares. Regresarán de nuevo a Donostia, en un ciclo de conciertos veraniegos en la discoteca Bataplán, el próximo 7 de agosto.

En esta entrevista cruzada, Las Penas conversan sin cortapisas sobre música, sus influencias, si Donostia responde a los clichés con los que se la suele asociar y el goteo de cierre de bares musicales durante la pandemia.

¿Cuáles fueron vuestras sensaciones encima del escenario del Dabadaba? ¿Esperabais una respuesta tan calurosa?

Adriana: La respuesta fue una pasada. El cariño y feedback positivo que recibimos nos ha dejado el corazón calentito y nos ha dado un subidón bestial. Fue abrumador.

María: Buff, de sanación, en todos los sentidos. Pasamos un año muy malo, con problemas de salud, al menos en mi caso. Por fin estábamos bien, pudimos subirnos encima de un escenario y presentamos el disco. Son demasiadas emociones juntas. Lo disfrutamos como niños pequeños.

Mikel: Aunque subí con dudas por el hecho de que ensayamos muy poco, fue un alivio total la respuesta del público y escucharnos con tan buen sonido en el escenario. El concierto fue brutal.

Este es vuestro segundo concierto, pero se os ha visto mucho más seguras y rodadas. ¿La clave de esta metamorfosis ha sido tener ya un disco grabado con las canciones maduras? ¿Haber tenido tiempo para ensayar y conoceros mejor?

Pedro: Sin duda, haber ensayado más y tener el disco terminado. Pero también las ganas de vivir y salir de ésta de una vez. Vimos la luz al final del túnel.

Saioa: Hemos ensayado muy poco, pero nos ha ayudado a tener los temas terminados y que cada uno se los mirara en casa. Tenerlos grabado también ha sido la clave.

Adriana: Entra en juego todo. Conocíamos mejor las canciones y teníamos ganas de pasarlo bien y disfrutar a tope. Esos dos han formado el componente estrella que nos ha dado un buen empujoncito.

María: Ha pasado un año de un concierto a otro, hemos tenido tiempo de componer nuevos temas y grabar los que ya teníamos terminados. Tenemos las canciones más interiorizadas y esta vez ha habido tiempo real a crear una verdadera identidad de grupo.

De todo el repertorio sobresalió “Dime” como himno absoluto, que lo repetisteis al final a modo de bis. ¿Es la canción que mejor define el sonido del grupo?

Adriana: Es una de nuestras favoritas. Termina en un peak de intensidad que ha hecho que sea una de las preferidas de quienes la han escuchado y de quienes nos han visto en directo. Sin embargo, no me atrevería a decir claramente que “Dime” sea la que mejor nos define. Otra de nuestras favoritas, “Mi Amor”, que es más gamberra y menos intensa, también se ajusta a nuestro espíritu y sonido.

Pedro: “Dime” es un himno. Es un tema redondo que aúna nuestra alegría y nuestra tristeza, nuestras ganas de vivir y nuestras frustraciones por los inconvenientes, es un hit.

María: Me salió de las entrañas. Y como dice Pedro, refleja nuestras frustraciones y ganas de vivir al mismo tiempo. Es una de las que más ha llegado a la gente. Lo bueno es que cada uno le da la interpretación que quiere o siente, esa fue mi idea al escribir la letra. Viene dada por una experiencia personal, pero refleja otros aspectos más ambiguos e intensos a nivel emocional.

Saioa: Tiene un estribillo y unos coros tan tarareables que aunque solo la hayas escuchado una vez se te pega como un chicle. La segunda vez ya te sale solo. En muchas canciones del disco se ha buscado ese estribillo de fácil recuerdo.

Mikel: No creo que haya una canción concreta que pueda definir nuestra música, cada una es un mundo. Pero sí que es una de mis preferidas.


Habéis hecho versiones de The Cynics, The Chesterfield Kings, The Yorks y Los Brincos. No es la música más habitual para un grupo con una media de edad que ronda los 30 años. ¿Os sentís unos bichos raros por hacer una música con influencias rock y de los años 60?

Adri: Muchos de nosotros hemos mamado esa música desde pequeños en casa y más adelante, de jóvenes, en festivales de rock y garage. Ahora estamos dejando que brote esa querencia por la música de los sesenta junto con influencias de grupos más actuales.

Pedro: La música es un arte y cada uno ha tenido sus fuentes y sus preferencias, es lo normal. Pero creo que si te apasiona algo es obligado haber bebido de las fuentes. Hay mucho por descubrir en el arte del pasado que la inmediatez del presente nos nubla.

María: Es la música que llevo escuchando en mi casa desde que en la sala bailaba con 5 años los Byrds, Flaming Groovies… A los 16 años descubrí a The Who y me hizo adentrarme en el mundo mod y sixties, lo que me ha abierto otras puertas.

Saioa: La música buena será buena siempre, y en los 60 se hizo buena mierda. Hay tantos grupos por descubrir aún que, aunque muchos ya no existan y otros estén muertos, siempre te sorprende un álbum que no conocías o aprecias de diferente manera y lo terminas devorando. Depende mucho del momento vital en el que te encuentres. Con la música de ahora normalmente no me pasa. Me entra y me sale dejándome muchas veces fría. Será que soy una viejoven nostálgica.

Mikel: Desde los 13 años me siento un bicho raro.

¿Cuál es el grupo que de alguna manera une como un pegamento a los cinco? ¿Allah-Las? ¿Kevin Morby? ¿The Velvet Underground?

Adriana: A la mayoría nos encantan los grupos que mencionas y diríamos también que Kokoschca, Terrier, Bifannah, Melenas, Cariño y Biznaga son grupos nacionales con los que nos podemos identificar.

Pedro: No lo sé, yo diría Allah-Las, aunque tenemos gustos muy diversos dentro de la banda.

María: Si tuviera que decir un grupo que seguro nos gusta a los cinco es The Cynics, pero con esto no quiero decir que sea un referente a la hora de componer los temas.

Saioa:  El foco en Allah-Las estaba puesto en el principio con “She´s gone“, aunque luego no se parezca en nada.

Mikel: The Velvet Underground. Ha influido a la casi totalidad de grupos independientes de los últimos 50 años. Con ellos se ha demostrado que podías hacer una música increíble siendo un mal instrumentista. Lo queramos o no su influencia está todavía en el aire.


Con los cierres del Eiger, el Cohete y el Bar Ilargi recientemente, ¿Donostia se queda huérfana de puntos de encuentro musicales?

Adriana: Desde luego. Ahora se puede decir más que nunca que Donostia está carente de bares en los que poder ir a bailar música no comercial o a los que te puedas ir a tomar una caña con los parroquianos de siempre mientras gira el disco. Tenemos que mimar mucho los poquitos que nos quedan.

María: Surgirán otras cosas, seguro… Ha sido una crisis muy dura, pero también la vivimos hace diez años con cierre de bares y negocios. Es muy triste ver que bares en los que te sentías en casa echan el cierre.

Pedro: Totalmente. Ahora estamos a la espera de un nuevo Renacimiento. Esperemos que la música en directo despierte renovados intereses por la subcultura del rock and roll.

Saioa: Me muero de pena. Dudo que Donostia sea lo que fue, pero los cambios traen a veces cosas buenas, aunque creo que no es el caso.

¿Donostia es aburrida o se trata de un cliché?

Adriana: Todo depende de lo que necesites para disfrutar. Tenemos la suerte de que en condiciones normales hay conciertos nacionales e internacionales semanales en varias salas, varios festivales a lo largo del año y, en general, un buen motor cultural. Donostia nunca se ha distinguido especialmente por su ocio nocturno.

María: Yo he vivido en ciudades más grandes de otros países y doy fe de que Donostia no es aburrida, para mí es un cliché. Hay mucho movimiento cultural y si la gente no va a cosas es porque no lo da la gana.

Pedro: Como todo, depende de con que lo compares. Donostia es una ciudad bastante conservadora lo que hacen también más interesantes los resquicios de libertad y transgresión que puedan surgir.

Saioa: Es aburrida como una acelga. Si vas a Valencia, Madrid e incluso Benidorm te das cuenta de lo que es una buena farra. Aunque claro, para lo pequeño que es se hace lo que se puede.

Mikel: Para nada. Yo creo que aquí a la gente le gusta quejarse. Mi motivación principal para sacarme el carné de conducir a los 18 años fue poder ir a ver conciertos. Invito a todos los que se quejan del aburrimiento a que se vayan a vivir unos meses a estos pueblos del interior de Las Landas en invierno. No sé aquí, pero en Francia todo el mundo quiero venir a vivir a Euskal Herria.

¿Qué es lo que más y lo que menos os gusta de la ciudad?

Adriana: Somos unos privilegiados en cuanto a oferta musical se refiere. Es una maravilla una ciudad de nuestro tamaño sea capaz de acoger conciertos de buena categoría con la asiduidad con lo que lo hacemos. A veces pecamos de ñoñostiarras y de guiputxis. Hecho en falta un poquito más de espíritu salsero como tienen nuestros vecinos pamplonicas o bilbaínos.

María: La naturaleza que le rodea, playas y montañas, los edificios y su arquitectura de influencia francesa, el ambiente de Gros (soy grosera), poder ir en bici a todas partes. Lo que menos: el precio de la vivienda

Pedro: Lo que más me gusta es el sentimiento de pertenecía. No has elegido de donde eres, pero te sientes orgulloso de ser de aquí con sus pros y sus contras. También los días soleados.

Saioa: Nunca he valorado esta ciudad hasta que volví con 23 años. De repente me di cuenta de que no estaba tan mal. El sentimiento ñoñostiarra nunca lo he tenido, pero ahora no me cambiaría de ciudad ni loca. Es una ciudad pequeña en la que llegas a conocer a mucha gente, pero nunca a toda. Lo peor es el invierno lluvioso. Se hace eterno.

Mikel: “Les Tapas et les cigarettes pas chères” (Mikel es de Ziburu). No, es coña. Lo que más es su entorno, ambiente y tranquilidad. Lo que menos me gusta es la política turística a lo bestia de los últimos 10 años. Como en Iparralde, la ciudad está perdiendo su esencia y personalidad.

Jon Pagola
[email protected]

Periodista, creo que cultural y musical. Y de lo que surja.

2 Comentarios
  • Javier
    Publicado a las 00:38h, 27 junio Responder

    Tenéis una sala en Lasarte para tocar si queréis venir .se pone un precio la entrada y para vosotros

    Abend café antzokia

    Lasarte

    • Jon Pagola
      Publicado a las 08:28h, 28 junio Responder

      Qué majo, Javier. Se lo comentaré a las chicas.

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