ILARGI: RESISTENCIA MUSICAL

El bar Ilargi de la calle Juan de Bilbao sobrevive gracias a su cuidada selección musical y una fidelidad a prueba de pandemias. Fotos: Santiago Farizano

 

¿Se puede montar un bar en 15 días? Los donostiarras Iker Irastorza y Mario Sanchidrian se enteraron de que el bar Ilargi estaba en alquiler cenando por ahí un sábado noche de hace ahora tres años. Se miraron y lo comentaron abiertamente. “Qué, ¿lo pillamos?”. Esa misma noche pasaron por el pequeñito local de la calle Juan de Bilbao de la Parte Vieja, apuntaron el teléfono y se tomaron “la última” en el Urraki. El lunes ya habían hablado con la casera. Vieron el espacio, les convenció y tras un rápido estudio de mercado se hicieron con las riendas del nuevo Ilargi especializándose en música (parten del rock pero amplían la propuesta a otras latitudes) y cervezas de todo tipo.


¿A día de hoy cuál es la situación del Ilargi?

Mario: Las nuevas restricciones nos obligan a cerrar varios días pero volveremos a abrir lo antes posible, que no es poco. La comunicación con la dueña es fluida y tenemos un trato personal con ella.
Iker: Estamos todos juntos en esto, arrimando el hombro.

¿Cómo se sobrevive con un bar pequeño y tantas pegas?

Iker: Lo bonito del Ilargi es que siempre tenemos una clientela amplia y variada. Hay habituales que vienen el fin de semana, otros son más de juntarse un día suelto… Y si falla alguien siempre hay otra cuadrilla que suple la ausencia.
Mario: Lo que nos ha cortado estas restricciones no es tanto el dinero, que ya llegará, si es que llega, como el ambiente. Es otra cosa.
Iker: Siempre nos ha gustado ver a la gente bailando y disfrutando dentro del bar y eso, obviamente, ha cambiado.
Mario: Es completamente diferente. La tranquilidad con la que entrabas al bar ha cambiado, no podemos contar con djs… Justo antes de la cuarentena teníamos una pinchada casi por semana y todo eso ha desaparecido.
Iker: Aquí hemos tenido hasta conciertos.

El espíritu es otro, como de resignación

Mario: La gente está en la calle bebiendo porque es lo que hay. No van tanto a un plan concreto, sino que hacen lo que pueden.
Iker: Con los nuevos horarios los clientes han cambiado un poco el chip y vienen un poco antes.
Mario: Solo un poquito.
Iker: Pero el nuestro ha sido un bar que no ha generado problemas, y esto lo puedo decir abiertamente. Tenemos muy buena relación con los vecinos. Hay gente que nos ha conocido por la música que ponemos y otros por el feedback que han recibido. Eso ahora mismo lo estamos perdiendo.

Supongo que no compartís la idea de que la hostelería es un peligro latente para la salud pública

Iker: Las propias cifras del Gobierno vasco te indican que el porcentaje de contagios que se han producido en el sector hostelero es muy pequeño. Ellos mismos lo reconocen. Y no solo en la franja nocturna, donde la incidencia ha sido mínima.

Quizás el problema es que se ha magnificado la situación y eso es algo que suele calar inmediatamente en la sociedad.

Iker: Cuando la foto de portada de un periódico es una terraza de bar nos está haciendo mucho daño a todos.

¿El Ilargi pivota alrededor de la música rock?

Mario: Te diría incluso sin rock.
Iker: O entendiendo el rock en un sentido amplio de la palabra. Al cierre ha sonado hasta Beethoven. Por la noche la gente viene buscando canciones más conocidas, pero a lo largo del día tenemos un abanico muy amplio.
Mario: No es tan importante el tipo de música como que esté siempre adecuadamente escogida. Está muy presente en nuestro trabajo. A veces aquí pasamos toda la tarde hablando de música.

¿Cómo escogéis a los djs?

Mario: Al principio nos fijábamos más en la fecha y calculábamos si nos venía bien, si es que había un evento en la ciudad y todas esas cosas. Pero ahora ya lo hablamos, concertamos una fecha con el dj y listo.
Iker: Casi siempre funcionan y hay gente y todos nos lo pasamos muy bien.
Mario: Y de cada pinchada surge otra siempre.
Iker: Sí, siempre.
Mario: Tenemos 10 o 15 números de teléfono de gente que quiere pinchar y ya no van a poder venir.

Más allá de la música o de las cervezas, ¿cuál es el punto fuerte del Ilargi?

Iker: La naturalidad. Las cosas funcionan muy bien con naturalidad y respeto. En tres años no hemos tenido broncas y el mobiliario se mantiene casi intacto. El ambiente es buenísimo.
Mario: Se han creado grupos de amigos a partir de haberse conocido en el Ilargi. Nosotros hemos visto cómo la gente que se ha cruzado han terminado siendo amigos de verdad.
Iker: Eso ayuda a que la gente venga al bar de manera espontánea. Mínimo nos va a tener a alguno de los dos.
Mario: Esa es la naturalidad que se ha perdido en tiempos del whatsapp. Vienen al bar a ver qué hay. Pero es que es algo que nosotros mismos también hacemos cuando venimos a trabajar: a ver qué hay.
Iker: Nos ha pasado más de una vez que en el cambio de turno nos hemos quedado porque estábamos a gusto.
Mario: El lunes, que es mi día libre, mis amigos quedaron en el Ilargi y les dije: ¿no hay otro sitio al que ir? Pero al final acabas viniendo.

¿Es el bar al que os gustaría ir si estuviese en otra ciudad?

Iker: Sí.
Mario: Seguramente. No hemos cogido un bar solo con idea de trabajar o de hacer dinero.
Iker: Eso era básico.
Mario: No montaríamos un bar que no nos gustara.

Jon Pagola
jonpagolaperiodista@hotmail.com

Periodista, creo que cultural y musical. Y de lo que surja.

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