EL PUNK DEL TÚNEL DE EGIA

Retrato de Txispis, el punk del túnel de Egia. Tiene 41 años, es okupa y dice que su vida es como un puzle. Fotos: Santiago Farizano

 

Nació dos horas antes de la muerte de Sid Vicious, lo que de alguna manera le marcaría el rumbo. Pero esta tarde el punk del túnel de Egia está muy poco punk. No tiene el cuerpo para soflamas de corte nihilista o interminables monólogos que empiezan de una manera y terminan no se sabe bien cómo. Toca la flauta. Suena una melodía agradable, melosa, que, aclara, pertenece a la banda sonora de la película Billy Elliot. También es fan de Los Chicos del Coro, otra película donde la música juega un papel fundamental en el tránsito entre la infancia y la adolescencia.

Txispis, que es como quiere que le llamen, tiene 41 años. Vive en una casa okupa en Hernialde, un pequeño municipio rural de la comarca de Tolosa. No tienen luz ni agua. Sus condiciones de vida son extremas. Calientan la comida en un camping gas, cogen agua de una fuente y la rellenan en los bidones. “Vivimos en circunstancias impensables en el siglo XXI.  Pero no nos quejamos ni nos quejaremos. Nos conformamos con tener un txoko”.

-Se hace muy duro, ¿no?
-Según la perspectiva. No tengo otra alternativa.
-¿Vives de lo que sacas en el túnel?
-Sí.
-¿Nunca has pedido ayuda a las instituciones?
-Antes sí, pero ahora ya no quiero.
-¿Por qué no?
-Estoy muy agradecido de la solidaridad de mucha gente.

El barro está adherido a su ropa, como si fuese una segunda piel. Lleva un piercing casi a la altura del entrecejo, una chapa de Euskaraldia en la solapa, va con gorra y habla bajito. Su voz es suave y grave. Habla en positivo, no critica a nada ni a nadie. No tiene prejuicios: elogia al cura de la iglesia de Duque de Mandas, que le presta comida. Desde hace más de 10 años pasa las tardes en el túnel subterráneo de Egia, debajo de la estación de tren de Atotxa. Este ha sido su lugar predilecto, después de la remodelación y también en la época del viejo y oscuro pasadizo, “con la baldosa marrón de siempre”, aclara. Todo el mundo sabe quién es; pocos lo conocen.

-¿De dónde eres?
-Soy de Tolosa.
-¿Siempre has estado de aquí para allá?
-Desde los 14-15 años me busco la vida.
-¿Y eso?
-Por circunstancias. La vida es como un puzle.

Repite mucho la palabra puzle, como si estuviera encajando las piezas de su propio paisaje. Su discurso a veces se vuelve etéreo, ininteligible, pero luego aterriza y extrañamente se termina solidificando. ¡Plof! Se define como “punk y anarquista”, aunque el músico que le marcó de pequeño fue Benito Lertxundi. “Con 13 años fui a ver un concierto suyo con mi aita, que era muy euskaldun. No le hacía mucha gracia que llevase cresta, aunque también era muy anarquista”, recuerda.

Este artista callejero domina la flauta, lanza las mazas al aire y sabe tocar el teclado, que subraya, aprendió del “difunto Fernando”, un entrañable señor que solía tocar el instrumento a pocos metros de él, a la altura del río. Pero si por algo es conocido Txispis es por su verborrea. “Procuro que los monólogos me salgan bien. A veces me sorprendo yo mismo con cómo me salen. En Tolosa hay grandes poetas y parece ser que algo de esa semilla poética se me ha quedado dentro. Una vez un profesor se quedó anonadado conmigo. Te podría poner a dar mis clases perfectamente, me dijo”.

“A veces, cuando hago los monólogos la gente se asusta. Dicen, este tío…”. ¿Has tenido problemas con los municipales alguna vez? “La policía ha venido más de una vez a advertirme de la reacción que generan mis monólogos, pero nada más”, dice. “No nos olvidemos que el primer provocador fue Jesucristo”, advierte.

Sufre de insomnio y pasa 4 o 5 días sin dormir. Para combatir el infierno de estar despierto a la fuerza lee. Lee mucho. Le gusta Toti Martínez de Lezea. “Las neuronas me las deja atontadas donde deben estar espabiladas. Qué mejor que coger un libro, cada uno sabrá cuál, para que las neuronas estén bien y el cuerpo también”, explica como si estuviera recitando unos versos.

Estuvo un tiempo en Proyecto Hombre, pero eso ya es historia. Agua pasada. No quiere saber nada de su periodo ligado a las drogas.

-He andado en historias que no debería haber andado. Como Sid Vicious.
-¿A qué te refieres?
-Al bocadillo de Intxaurrondo.
-Eso es…
-El caramelo del diablo. Lo que llegó a matar a muchos jóvenes en este país.

Jon Pagola
jonpagolaperiodista@hotmail.com

Periodista, creo que cultural y musical. Y de lo que surja.

17 Comentarios
  • maria
    Publicado a las 18:15h, 02 diciembre Responder

    Bonita historia , hay tantos como él por todas las ciudades y rincones. Buena gente, que vive como vive, pero no critiquemos nunca. Yo he conocido a bastantes personas que viven en la calle y NUNCA tengamos miedo de ellos

    • Jon Pagola
      Publicado a las 10:47h, 04 diciembre Responder

      Así es. Es absurdo e injusto tenerles miedo.

  • OSCAR
    Publicado a las 18:31h, 02 diciembre Responder

    Gracias Jon por dar voz al Txispis. Yo detacaría su excelente vibrat9 al tocar la flauta dulce.
    Sus declamaciones, el contenido de sus monólogos y la impostación de la voz. Se nota que se esfuerza en hacerlo bien.

    Si la policia de Donosti, la más pusilánime que conozco le espeta que tenga cuidado con sus mensajes, es lo último que le queda a esta ciudad, tan obediente y poco crítica con todo.

    Una ciudad dormida, gangrenada, cobarde.

    • Jon Pagola
      Publicado a las 10:48h, 04 diciembre Responder

      Me fijé el otro día en el dominio de su flauta. Como pasas rápido a veces ni te das cuenta, pero sí. Toca bien.

  • ander
    Publicado a las 19:05h, 02 diciembre Responder

    Muy buen artículo.

  • Ang Lee Too
    Publicado a las 20:12h, 02 diciembre Responder

    Ze jatorra!!

    • Jon Pagola
      Publicado a las 10:44h, 04 diciembre Responder

      Bai!

  • Patxi
    Publicado a las 08:13h, 03 diciembre Responder

    Me encanta saber historias de gente anonima de la calle, esta todo enfocado a soplagaitas de la imagen y tertulianos de pakotiya, por eso me gusta que se hagan artikulos de gente anonima de la calle, artistas callejeros, grupos de musica sin futuro etc… Buen artikulo.

    • Jon Pagola
      Publicado a las 10:44h, 04 diciembre Responder

      Pues sí, a veces son infinitamente más interesantes que los pretendidamente cool.

  • Xabier
    Publicado a las 15:04h, 03 diciembre Responder

    Genial !!!

  • Milagros Mendia
    Publicado a las 21:22h, 03 diciembre Responder

    Me ha gustado que escribas sobre Txispis es todo un personaje y sus monólogos un cajón de sorpresas ahí sale de todo. Es bueno que sepamos de la vida de estas personas no todo van a ser famosos o triunfadores.

  • Loko abreu
    Publicado a las 16:29h, 04 diciembre Responder

    Señor Goya, usted es de Ibarra, no cuente mentiras.

  • Armagedon
    Publicado a las 20:57h, 04 diciembre Responder

    Me sangran los ojos, para empezar, Axier (txispis) no es Tolosarra,es Ibartarra,su difunto padre,”al que no muestra ningún respeto ” era jeltzale,…peneuvista hasta la médula,lo único cierto del artículo es que nació el día que murió Sid, que es okupa y que fue a algún concierto de Benito al cine leído….pero con Josemari …su padre jamás.

    • Jon Pagola
      Publicado a las 10:31h, 06 diciembre Responder

      Yo he trasladado lo que me dijo, a partir de ahí…

      • Armagedon
        Publicado a las 18:29h, 06 diciembre Responder

        Lo entiendo, es de admirar lo que haces,pero…el no es que haya sido muy sincero.

  • ibartarra
    Publicado a las 21:36h, 04 diciembre Responder

    Señor goya, usted es de ibarra de toda la vida.

  • Gartxot jauregi
    Publicado a las 12:50h, 17 diciembre Responder

    Guardar la calle, que ahorita vuelvo, ke la buenabentura, inunde tus rincones secretos,

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