EL DUENDE DE LA SOLE: CAMARÓN, FLAMENCO Y EL RECUERDO DE LA PAQUERA

El centro flamenco de Amara resiste al COVID y continúa con su apuesta por el flamenco puro. Fotos: Santiago Farizano.

 

-¿Qué es el duende?
-El duende se transmite o no se transmite. Hay que llevarlo dentro. Técnicamente puedes ser buenísimo, puedes ser un gran profesional, y no tenerlo. Se trata de arrancar un olé, que se te erice el vello con una guitarra o un movimiento… Igual es una señora de Jerez de 80 años bailando con un delantal de lunares. ¿Sabes lo que te digo?

Soledad Ruz viste con una camiseta negra de Camarón, una falda flamenca amarilla con lunares negros y una mascarilla… de lunares. Camarón aquí también es el más grande. Tiene varios libros suyos, entre ellos un cómic que es una joya. En una esquina lucen los retratos de la bailaora catalana Carmen Amaya. Otra grande. “Son sagrados. No hay más”, sentencia Soledad. Está es su casa: El duende de la Sole. El nombre no es suyo: se lo pusieron sus primeros alumnos tras haberlo visto escrito en el barrio gitano del Sacromonte, Granada. El centro de baile flamenco de Donostia es un coqueto bajo ubicado en la plaza de los Marinos de Amara. Va camino de cumplir nueve años. Es un proyecto asentado, robusto, por el que pasan cientos de personas al año entre aficionados, actuaciones, charlas, masterclass…

En tiempos de pandemia el ritmo del centro se ha ralentizado. Hay cosas que de momento no se pueden hacer, pero el flamenco no se detiene. Sobre el escenario unas generosas líneas de separación marcan el territorio de cada alumna. De un máximo de 12 personas, el aforo se ha limitado a 8. Ahí se pueden mover a sus anchas guardando la distancia de seguridad. La puerta abierta ventila el espacio. Free Covid. Llega un guitarrista. Afina las cuerdas. Empieza a tocar. La primera clase del año arranca con un ejercicio en el que se calientan las plantas de los pies. La profesora da la bienvenida: “¿Qué tal la Nochevieja? Vaya tela que tenemos…”. En un rato las palmas agitarán el ambiente. El guitarrista, sentado, se deja llevar. El ritmo se acelera frente al espejo. Tiritititi, tran tran tran. El ambiente se va embrujando poco a poco.

“Aunque aquí damos de todo, me gusta ir a la raíz del flamenco. Como debe ser. Que venga un guitarrista o un cantaor y haya música en directo. El flamenco no es poner un disco y ya está. Hay que hacer las cosas bien. El flamenco es guitarra, cante, palmas y luego el baile”, resume.

Atrás han quedado aquellos primeros tiempos plagados de clichés, prejuicios y toneladas de desconocimiento. “Menos mal”, suspira Soledad. “Al principio parecía un género limitado a los andaluces o gitanos. Ahora tengo un 75% de alumnas euskaldunas que lo mismo les gusta el flamenco como el jazz, el blues, la salsa o el heavy-metal. Me da igual. Estamos consiguiendo llegar a todo tipo de público con una propuesta auténtica. Es lo que más me enorgullece. Aquí han venido Antonio Canales, David Paniagua… Mucha gente. Me podría ir a Japón y cobrar un pastizal pero mi trabajo en Donostia tiene un sentido”, argumenta.

Antes del Duende de la Sole estuvo la peña flamenca la Paquera de Jerez, en la avenida Madrid. Un mito noctámbulo. Una mina de anécdotas y chascarrillos canallas. En los primeros tiempos gozaba de un espíritu clandestino y semiprivado. Compartían espacio con La Oreja de Van Gogh, que ensayaba en el local de al lado a mediados de los años 90. Las fiestas flamencas eran legendarias. Tocabas la puerta y entrabas a un planeta desconocido. “Nos juntábamos 30 personas como mucho. Se parecía a una cueva del Sacromonte. Éramos aficionados al flamenco donde se bailaba y cantaba de manera espontánea”, rememora Soledad.

El local se quedó pequeño y se trasladó definitivamente a su ubicación actual. Cambió de nombre. Se profesionalizó. Se consolidó. En el camino hubo que lamentar una pérdida: José Ramón Jiménez Maya, el tío Moncho, responsable de la Paquera, falleció en 2010. “Este centro es un homenaje a los que no están, como Moncho”, explica Soledad.

Jon Pagola
jonpagolaperiodista@hotmail.com

Periodista, creo que cultural y musical. Y de lo que surja.

4 Comentarios
  • Asun Domínguez pecho
    Publicado a las 15:03h, 09 enero Responder

    El mejor sitio para sentir el flamenco. Espero que siga mucho tiempo más.

    • Jon Pagola
      Publicado a las 14:04h, 11 enero Responder

      ¡Ojala!

  • .M aria Jesús A.mbrosio.
    Publicado a las 09:41h, 10 enero Responder

    Me ha encantado el reportaje. Que bonito conseguir transmitir eso que se lleva tan adentro.EL FLAMENCO para mi es eso,sacar ese sentimiento tan profundo.
    Un Saludo Sole.Sigue así.

    • Jon Pagola
      Publicado a las 14:05h, 11 enero Responder

      Gracias por leer. Muy grande Sole 🙂

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