(EFE). Los padres que fueron acusados falsamente por su hija de 16 años de agresión sexual, en el caso del hombre, y de maltrato, en el de la mujer, han sido absueltos de ambos delitos, después de que la chica, actualmente mayor de edad, se desdijera de sus acusaciones durante el juicio.
En aquella vista, celebrada el pasado 22 de enero en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa, la chica aseguró que todo lo que refirió en su momento no era cierto y explicó que lo hizo porque quería irse de casa, ya que estaba «muy enfadada» después de que sus padres le reprocharan que no hubiera acudido al instituto de la localidad en la que residían para irse a San Sebastián con unos amigos.
Luego decidió contar a una amiga de clase que su padre la había agredido sexualmente, a pesar de que era mentira. Una revelación que dio lugar a la activación del protocolo escolar establecido para este tipo de situaciones.
Ahora, la sentencia del caso, a la que ha tenido acceso EFE, señala que la denuncia formulada en su momento la joven, de origen nigeriano igual que sus progenitores, «fue una invención» y una forma de salir de la residencia familiar.
La resolución recuerda también que durante la vista, tanto el padre como la madre, defendidos por la letrada María José Carretero, rechazaron los hechos que les imputaban y subraya que en los casos como éste, donde todos los testigos directos niegan rotundamente que sucedieran, no es posible acudir como prueba incriminatoria al testimonio de referencia de otros testigos, como los que prestaron en el juicio la directora y la jefa de estudios del instituto de la chica.
Por este motivo, «a partir de las manifestaciones testificales prestadas en el juicio, en especial las de la denunciante, y las de los acusados, necesariamente debemos concluir que no se ha practicado ninguna prueba de cargo de contenido o significación incriminatoria que haya sido hábil o idónea para destruir el derecho a la presunción de inocencia que asiste a los acusados», concluye la sentencia.
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