KILL VINYL RECORDS: ALMA MATH ROCK, CORAZÓN SOLIDARIO

El nuevo sello donostiarra Kill Vinyl Records se compone de música math rock y muchas dosis de solidaridad. Los beneficios de su primer disco recopilatorio irán a parar al Aita Mari amarrado en Pasaia, el barco de Salvamento Marítimo que el Gobierno español ha impedido zarpar al Mediterráneo. Fotos Kill Vinyl: @majoni_

 

A ver, ¿qué es el math rock? ¿De qué va este subgénero musical con apellido científico? “Es música construida a base de matemáticas. Frases musicales con ritmos y compases más complicados que el habitual 4×4 o 2×4 que se usa en el rock. Son 7×8, 3×12…”, explica Iñaki Fortun. A su compañero de sello y amigo Víctor DC lo conoció en un concierto en la sala Bonberenea de Tolosa y aporta su propia versión. “Se le llama math rock porque está lleno de cambios. Cambios de ritmo, cambios de tiempo, en algunos casos improvisación. Sería un poco como mezclar jazz con rock. Al final, es una simple etiqueta que solo vale para saber por dónde van los tiros. Aquí lo que cuenta es que sea música hecha con pasión y fuera de círculos económicos”.

La pasión de estos dos sospechosos habituales de la escena musical guipuzcoana ha desembocado en Kill Vinyl Records, insólito tanto por su contenido (ceñido al math rock y al ámbito underground en general), como por su  filosofía solidaria: los beneficios obtenidos por cada lanzamiento discográfico van destinados a una causa benéfica. En el caso de su primer recopilatorio, Spread The Disease Vol. 1, han puesto a la venta 100 CDs a un precio de 8 euros cada uno que irán a parar al Aita Mari amarrado en Pasaia, el barco de Salvamento Marítimo que últimamente ha sido noticia porque el Gobierno español le está haciendo la vida imposible en su tarea de rescatar vidas en el Mediterráneo.  Pero, ¿por qué se han decantado por este proyecto? ¿Cuáles son sus parámetros, digamos, solidarios?

“De lo que depende es de que no sean organizaciones gubernamentales y que el trabajo que realicen sea en favor de los más desfavorecidos”, responde Víctor. “Hay muchas causas a las que nos gustaría donar y lo que decidimos es que cada recopilatorio iría destinado a una en concreto. No esperamos nada a cambio. Recordé todo lo que me gustaban los recopilatorios para descubrir nuevas bandas y luego pensé en que se podría hacer una doble labor. Mostrar a la gente nuevas bandas y donar parte del dinero a buenas causa. Algo recíproco”.

Lo de llamarse Kill Vinyl Records no es una cruzada contra el formato vinilo, ni mucho menos. “Es sonoro, juguetón y musical. No significa que no nos guste el vinilo. Es una contradicción, tal y como somos Víctor y yo”, aclara Fortun. Kill Vinyl se presentó en sociedad el pasado 1 de diciembre en una fiesta en la sala Mogambo en la que actuaron Sudestada, Hyedra y The Room, tres de los 20 grupos que forman parte del primer recopilatorio -ya tienen en mente una segunda parte- y que todavía se puede adquirir en su bandcamp. En total han tardado un año en incluir estas canciones con grupos de toda la Península y en el que también han incluido a dos bandas inglesas.

En su breve andadura han coeditado el debut de los madrileños Sudestada, Yo soy el mar, la segunda referencia, junto con Odio Sonoro y The Braves Records, “dos sellos que nos encantan”. Y en lo que han estado metidos últimamente ha sido en “echar un cable” a los gallegos Cro! en la promoción y difusión de su gira por Euskadi. “Es lo que hemos hecho toda la vida por nuestra cuenta, solo que ahora lo hacemos a través de nuestro propio sello”, cuenta Fortun.

Jon Pagola
jonpagolaperiodista@hotmail.com

Periodista, creo que cultural y musical. Y de lo que surja.

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