GRANDE DAYS: NUEVOS PLANES, IDÉNTICAS ESTRATEGIAS

Grande Days se doctora con su segundo disco, “A way to collapse” (2019, Elsa Records). Rock inconformista y experimental que están presentando en directo y que aterriza en la sala Dabadaba. Foto portada: Cecilia Álvarez-Hevia Arias

 

Grande Days es una rara avis en la escena musical guipuzcoana. Primero, por su inclasificable propuesta musical, canciones largas y escurridizas como un ciempiés que no se sabe muy bien por dónde van a tirar. En algún lugar incierto entre el rock alternativo, el post-rock y la música experimental, acaban de publicar su segundo LP, A Way to collapse, de la mano de Elsa Records, el sello hermano del Dabadaba. El viernes 7 de junio presentan su nuevo trabajo en la sala donostiarra (21 horas, 7/10 euros) junto al grupo de Pamplona Doña.

Jon Grijalbo, Ander Vildósola, Jose Lluch e Ignacio Bilbao bautizaron al grupo en 2012, cuando les ofrecieron la oportunidad de telonear a Lotus Plaza, el proyecto en solitario de Lockett Pundt, guitarrista de Deerhunter. Haber empezado tu carrera musical con el tipo que compuso los siete minutos épicos de Desire Lines no está nada mal. Y lo realmente importante en este caso: ha tenido un inesperado poder premonitorio en la trayectoria del cuarteto donostiarra.

Porque Grande Days, a su manera, ofrecen una suerte de épica deconstruida. Si en su debut, Spark (2016), te emocionaban a las primeras de cambio, ahora tendrás que hacer los deberes para poder descifrar todos sus códigos; desde los más obvios hasta los más secretos. A way to collapse desafía al oyente una y otra vez, lo reta y lo pone a prueba en un ejercicio bastante más exigente que su predecesor. “No es un disco de una sola escucha”, confirma Ignacio.

“De por sí, somos curiosos y por lo tanto siempre tratamos de hacer música más allá de nuestra tendencia natural, con el fin de enriquecerla, evolucionar y seguir aprendiendo”, cuentan. “El disco es más rico en muchos sentidos; uno de ellos es esa deconstrucción, cuando las canciones o el disco así lo requerían”. Esta vez la figura del músico y productor navarro Xabier Erkizia -el 5º miembro de facto- ha sido fundamental durante el proceso de grabación. “Comenzó estudiando las ideas y conceptos en el local para pasar a largas sesiones de estudio en Bera”, explican. “Trabajar con Xabi ha sido muy enriquecedor. Nos ha ayudado a conocernos y evolucionar musicalmente hablando y esto hace que quizás exploremos otros lugares”.


 

Salvo Shine, single de adelanto, y tal vez Taskmaniac, no hay temas inmediatos. Se suceden, en cambio, ásperas cortinas de distorsión, una bruma densa y pasajes celestiales que combinan con infinidad de matices aquí y allá. ¿Es todo esto fruto de un objetivo perseguido o es algo que no se puede prever con antelación? “No hay una intención deliberada en ese sentido. Nosotros tratamos de hacer la música que nos motiva hacer. Mientras la haces, está claro que interviene tu parte creadora y de oyente, mezclada de una manera inconsciente. A la hora de pensar o diseñar el disco fuimos buscando que la escucha resultara equilibrada y te mantuviera estimulado. Si el papel activo del oyente se traduce en que le vuelvan a dar al play una vez acabado el disco, bienvenido sea”.

Un poco a la manera de los últimos Low, hay un borrador encima de la mesa. No lo han dejado de manosear y darle vueltas. Grande Days -y esta es otra de sus particularidades- es un grupo que funciona a fuego lento, pero que camina con paso firme y seguro. Ni todo el apartado estético (las fotografías de promo, la portada, los videoclips, las enigmáticas proyecciones de sus conciertos) ni sus escasas apariciones en directo son fruto de la casualidad. La estrategia parece definida, aunque con su nombre jueguen al despiste: Grande Days es un tema de hard-rock de Rob Tyner, de MC5.

Jon Pagola
jonpagolaperiodista@hotmail.com

Periodista, creo que cultural y musical. Y de lo que surja.

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