FORKI & GAZTEMANIAK!: 24 AÑOS DE CONCIERTOS, HITOS Y CHASCARRILLOS

Grupos icónicos como The Magnetic Fields, Beachwood Sparks o Eels. Grupos raros. Bragas comestibles. Cantautores pasados de rosca. El periodista Forki Forcada ha programado Gaztemaniak! durante 24 años. Fotos: Marta Ennes. 

 

El primer susto llegó en 2009. La Diputación anunció su suspensión, pero la plataforma Salvemos Gaztemaniak armó tanto ruido (recolectaron 800 firmas de apoyo, incluidas personalidades del ámbito cultural y musical) que el programa de conciertos se mantuvo intacto. “Fue cosa de Pozik, nos ayudó muchísimo”, recuerda el periodista Forki Forcada en el bar Eiger de Donostia. Gaztemaniak! es una iniciativa musical que se puso en marcha en 1994 con el objetivo de “disfrutar, en directo y a bajo precio, de conciertos de grupos que pertenecen a corrientes ajenas a la oferta comercial”. Forki ha sido su programador durante 24 años y ha organizado más de 300 conciertos de corte independiente en Arrasate, Azkoitia, Donostia, Hondarribia, Irun, Zarautz…

Gracias a Gaztemaniak!, grupos como The Magnetic fields, Stereolab, Hefner, Eels o, más recientemente, Ty Segall han tocado a precios que oscilaban entre los 5 y los 10 euros. Un chollo. Antes de la explosión de festivales y pequeñas promotoras, entre finales de los 90 y primeros 2000, Gaztemaniak! era el oasis de la oferta indie en Gipuzkoa.

El segundo susto acaba de llegar: la Diputación ha anunciado que Gaztemaniak!, ya sin Forki, va a reinventarse para llegar a un público más joven de la mano de la promotora Lady Red Managment. Entre las alternativas que se plantean están algunas masterclass, youtubers y grupos en “la onda de chavales de 14 años”.

Mientras suenan The Woogles a todo trapo, Forki despliega sobre la mesa varios flyers y carteles antiguos y le pido que desempolve sus recuerdos y seleccione los mejores momentos de la historia de Gaztemaniak!:

1-. El nombre de Gaztemaniak! lo puso Patxi Hipólito, que era técnico de Juventud del ayuntamiento de Oñati. Viene de una traducción (mal hecha) del castellano, “Manías de jóvenes”, pero así se quedó. En Oñati hicimos grandes conciertos. El de Beachwood Sparks fue impresionante.

2-. El primer concierto fue el de Corcobado. Hizo un concierto muy radical, muy extrañó. Entonces no estábamos acostumbrados a cosas así. Me lo ofreció Alejo Alberdi, de Derribos Arias, que tenía relación con él. Después de tocar en el Amaia de Irun desapareció un helicón, una especie de trompa grande, que pertenecía a la Orquesta municipal de Irun. No pudimos programar más conciertos en el Amaia. ¡Nos censuraron a la primera!

3-. John Martyn. Se enfadó con su técnico de sonido en Azkoitia y montaron una bronca tremenda en mitad del concierto. Era buenísimo, pero estaba totalmente alcoholizado. El telonero local hacía versiones de Bob Dylan y cuando subió al escenario Martyn dijo que no, que tenía que tocar después de él. Cambió el orden habitual del concierto: primero tocó la estrella y luego el telonero.

4-. En la casa de cultura Manuel Lekuona de Lasarte hicimos conciertos muy especiales. Tuvimos a Come, el grupo de Thalia Zedek en los 90; Morcheeba, con la formación original del primer disco; David Thomas, de Pere Ubu; Red Snapper, que mezclaban electrónica con funk y en el que el técnico de sonido era un miembro más de la banda; y, sobre todo, The Magnetic Fields antes de que dieran el pelotazo con 69 love songs. Es la única vez que han estado aquí.

5-. Los primeros años se desplazaba mucha de gente de otras provincias, ¡había uno de Santander que venía siempre! Prácticamente, solo estaban los conciertos multitudinarios de Get In y nosotros, que aspirábamos a cubrir ese espacio pequeño-medio. La fórmula funcionó hasta que el indie se popularizó, entraron otras promotoras y fuimos perdiendo nuestra personalidad.

6-. Otomo Yoshihide. Es un personaje de la vanguardia japonesa, un clásico de la revista Wire. Vino con su mujer y lo metimos en la Facultad de Derecho de la UPV. Era, y sigue siendo, una propuesta extrema. Encajaba perfectamente en la filosofía de Gaztemaniak!: estas cosas no comerciales y diferentes solo podían tener cabida desde lo público.

7-. En la Facultad de Derecho intentamos hacer varios conciertos, pero no salieron bien. Los estudiantes no iban a los conciertos.

8-. Nunca he tenido ninguna presión de ningún tipo. He programado lo que he querido. Quiero que esto quede claro.

9. Eels. Ha sido el concierto que más trabajo nos ha dado. En el último momento se negaron a que saliera nuestro telonero. Sacaron un taburete al escenario y pusieron un pato de peluche amarillo. Le pusieron un foco y ¡durante media hora sonó un disco de Frank Sinatra a 45 revoluciones! El manager nos pidió cosas rarísimas: esposas, braguitas comestibles, un montón de tonterías. Encima de Gasteszena hay un bar que se llama Etxabe. Todos los grupos cenaban ahí. A pie no se tardaba nada. Pero se empeñaron en que Mark E. Everett (el cantante) fuera en coche.

Jon Pagola
jonpagolaperiodista@hotmail.com

Periodista, creo que cultural y musical. Y de lo que surja.

2 Comentarios
  • Peatón Jubilado
    Publicado a las 15:49h, 25 abril Responder

    Grandes momentos!
    Pascal Comelade en la Fac de Dcho.
    Morcheeba Lasarte fue Gaztemaniak?
    Tempus fugit
    IZ

    • Jon Pagola
      Publicado a las 09:40h, 30 abril Responder

      Por lo que me dijo Forki, sí.

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